Prometí que copiaría esta crítica que apareció en el ABCD de las artes y las letras en la edición impresa de la penútima edición de agosto de 2008. La firma Juan Ángel Juaristo y también se la agradezco.
Esta primera novela de Eva Fernández me ha interesado por varios motivos. No el menor su pretensión de dar voz a una generación, aquella que sale a la palestra en los últimos años del franquismo. Dicho así, la cosa no es nueva: Hay muchos pertenecientes a aquella generación a los que, por edad, les toca echar cuentas, eso es lo que se llama hacer balance de una vida. De esos retratos generacionales se ha nutrido una pequeña parte de la narrativa española que se hace hoy, pongamos las novelas de Clara Sánchez, o de Manuel Rico, donde se retrata desde distintos ángulos aquella generación perteneciente a una clase media florecida por un crecimiento económico intenso y un tanto enloquecido. Pero lo que distingue a esta novela, por ejemplo, es que esa generación a la retrata tenga sus orígenes en la clase obrera: esa rareza en el tratamiento – pues no es usual en la narrativa española, señorío de la clase media- da la medida del coraje de esta obra y de lo novedoso de las historias que cuenta, unas historias que parecen incluso fundirse en un tono colectivo cuando lo que se lleva ahora, sin discusión, es la individualidad a toda costa, aun mermada. Un buen comienzo
martes, 16 de septiembre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
Continúo recuperando
Sigo con dudas sobre si debí iniciar un blog, aunque no me doy una respuesta rápida. Mientras sigo robando por ahí los comentarios a mi novela, dado que autóctonos del blog solo se han vertido dos en tres meses.
Me siento legitimada para traerme aquí esas palabras, aunque sigo sin dominar el dispositivo y temo que esto continúe dada mi astucia y escasa dedicación. De modo que copio los textos y uso la herramienta de enlaces y ya. A lo bruto. Espero no causar ningún perjuicio y si no, por favor avisen.
Recupero hoy un comentario nuevo, del lector ileso ¿cómo no? y otro de un blog nuevo solodelibros que francamente me ha venido muy bien. En breve copiaré una reseña del ABCD de los libros -al que solo pude acceder fotocopiándolo en una hemeroteca-. Así iremos cumpliendo con el propósito de este blog, poco a poco.
De solodelibros ésta es la crítica:
Eva Fernández ha escrito una novela que recupera algunas de las características clásicas de la novela de ideas, ofreciendo una mirada personal sobre nuestra sociedad. Hay un punto a favor incontestable en este libro, y es el hecho de que su autora no sólo se posicione claramente en lo que se refiere a su pensamiento político (y la proyección que de ello resulta a la hora de afrontar la realidad), sino que lo exprese sin tapujos y trate de apuntalarlo con su dialéctica.El lado negativo de “Inmediatamente después” es que es un mal libro. Es una mala novela desde el punto de vista estrictamente literario, ya que su estructura es floja y algunos de sus personajes son meras marionetas que la autora utiliza para exponer sus ideas; la redacción es, por decirlo suavemente, caótica, y no existe lo que podríamos denominar “chispa” narrativa. Hay una clara falta de adecuación entre las tesis que se pretenden poner sobre la mesa y la trama de la novela, interesante por sí sola, pero no cuando debe funcionar como base para unas ideas concretas.La elección del personaje de Miguel, que planta cara a una enfermedad terminal, es muy acertada: en esa creación vuelca la autora algunos de sus puntos de vista sobre la dignidad ante la adversidad y la importancia de la independencia. Los demás personajes, de hecho, actúan como meras comparsas en torno a esa cuestión. Claudia, por ejemplo, es poco más que una caricatura de la activista orgullosa e indomable; Diego pasa por ser el arquetipo del burgués conformista y adocenado; e Irma, el cuarto vértice de esta historia, queda tan desdibujada que apenas se le puede atribuir función alguna.No obstante, y aunque pueda parecer que es un libro imperfecto, estoy convencido de que hay que leer “Inmediatamente después”. ¿Por qué? En primer lugar, porque la trama ante la que nos coloca Eva Fernández es de una humanidad aplastante: aunque en ocasiones roce el sentimentalismo, ha conseguido plasmar de forma humana y noble el siempre espinoso tema de la muerte. Sin concesiones ni ambages, la situación ante la que nos sitúa es complicada y nos lleva a pensar en puntos que superan la mera elección de nuestra forma de morir.En segundo lugar, porque hay muy, muy pocos libros que planteen conflictos emocionales ligados a una interpretación política o social de nuestro mundo. No me parece atinada la elección de la forma estilística que ha escogido la autora (cada capítulo termina con una especie de epílogo, a la manera de una reflexión, que expone ciertas ideas, creencias o doctrinas), ni creo que encaje en el devenir de la trama de la novela, pero sí me parece pertinente su inclusión. Creo que es importante que los autores —si no como tales, al menos a través de sus narradores— se posicionen en cuanto al modelo social que padecemos actualmente y que propongan nuevas miradas o soluciones; al menos, que lo presenten sin tapujos, atendiendo a la verdad incontestable que nos rodea, y se dejen de profundizaciones manidas en el fondo del corazón humano, de soledades multitudinarias y de personajes cuyos rasgos sociales más definidos son los coches que usan y los destinos de sus viajes.Eva Fernández se ha arriesgado a crear una novela que trata de poner sobre la mesa cuestiones primordiales, que se soslayan en la literatura por esa extraña querencia contemporánea por la huida, por la cerrazón y la negación de la realidad. Aunque sus fallos estructurales y formales sean muchos, en una obra como ésta eso es lo menos importante: la autora ha querido enfrentarnos a los temas que están ahí, que siempre tenemos frente a los ojos y que, de alguna manera, no queremos ver. Sólo por esa intención, y por plasmarlo con honradez, creo que todos deberíamos leer “Inmediatamente después”.
Del Lector Ileso éstas otras tres:
9 ruben en Ago 13th, 2008 dijo:
Lo leí rápido porque no pude hacerlo de otra manera. Me lo tuve que llevar, ¡¡¡me faltaban 30 hojas para acabar y me iba que ir a hacer una ruta en bici, lo llevé en las alforjas (que estaban pensadas al milímetro para arrastrar menos peso).
Yo también pensé en los amigos de peter.
La historia me mantuvo en tensión, quería saber cómo se resolvía la relación claudia-diego.El personaje de Ros ¿no está excesivamente tenso al fnal? Me recordó al marido y padre de la novela El padre de Blancanieves. ¿Sería tan reaccionara la respuesta de esas personas que comulgan con lo que impera?
Las reflexiones en cursiva muy interesantes la mayoría, muy densas unas pocas, por lo menos para mí, y alguna un poco desajustada (discurso político-ritmo de la historia). Ya miraré los párrafos exactos, pero en algún momento la reflexión se mete hasta el tuétano en algunos temas que sin explicar más no parecen muy relacionados con la trama.
Me ha aportado mucho todos esos hilos discursivos posibles del amor y como se viven…los obstáculos reales que existen y los fuertes condicionantes sociales.
La historia de miguel muy dura, pero muy serena. Es difícil hablar de la muerte, y me ha gustado la actitudes descritas.
El libro es muy ambicioso y creo que consigue tocar muchos temas, sin ser una simple enumeración.
Y bueno, una última sensación. En el libro de disecciona a Miguel, a Claudia, a Diego, a Ros, y a Mario, incluso al exnovio de Miguel pero siento que falta algo, ¿qué pasa con la otra amiga del grupo?¿quién es?¿dónde colocarla?¿y chema, su novio?¿por qué no pasan por la mesa de disección?
Muy interesante, eva.
r.
10 Santi en Ago 28th, 2008 dijo:
Hola, no he tenido la oportunidad de decírtelo E. pero me gustó mucho tu libro, que ahora ya es un poco de todos. No voy a ponerme en plan super crítico literario porque no tengo suficientes argumentos (pero sabes que me encantaría, jeje) y además resultaría pretencioso. Lo leí hace tiempo y recuerdo que me cabreé con Javier por no dar ese paso hacia Claudia ( y supongo que conmigo mismo por verme reconocido en algunas de sus actitudes) y me emocioné en ese pequeño recorrido de dignificación de la muerte que hace Miguel.También me quedé con la sensación de que Claudia, o el cuestionamiento permanente, tiene cara de derrota, pero de la buena, de la que te deja tranquilo (”Somos soldados derrotados de una causa invencible. P. Casaldáliga). Es parte de lo que me dejó tu libro, y te lo agradezco, muchas gracias compañera. Santi
11 AIDEE TAPIA en Sep 1st, 2008 dijo:
segun..los cmentarios y los pocos parrafos que he leido, es una lectura obligada en su totalidad, desafortunamente en Mexico no puedo encontrar ellibro, ya sera en su tiempo…si es que lo hay…felicidades.
AIDEE
Por cierto que aún no me he decidido a pedir a mis amistades hacer públicas algunas cosas que han dicho de la novela. Imagino que lo haré. Ya veremos. Poco a poco. Entre tanto, gracias por tantas lecturas y por todo lo que me estaís devolviendo.
Me siento legitimada para traerme aquí esas palabras, aunque sigo sin dominar el dispositivo y temo que esto continúe dada mi astucia y escasa dedicación. De modo que copio los textos y uso la herramienta de enlaces y ya. A lo bruto. Espero no causar ningún perjuicio y si no, por favor avisen.
Recupero hoy un comentario nuevo, del lector ileso ¿cómo no? y otro de un blog nuevo solodelibros que francamente me ha venido muy bien. En breve copiaré una reseña del ABCD de los libros -al que solo pude acceder fotocopiándolo en una hemeroteca-. Así iremos cumpliendo con el propósito de este blog, poco a poco.
De solodelibros ésta es la crítica:
Eva Fernández ha escrito una novela que recupera algunas de las características clásicas de la novela de ideas, ofreciendo una mirada personal sobre nuestra sociedad. Hay un punto a favor incontestable en este libro, y es el hecho de que su autora no sólo se posicione claramente en lo que se refiere a su pensamiento político (y la proyección que de ello resulta a la hora de afrontar la realidad), sino que lo exprese sin tapujos y trate de apuntalarlo con su dialéctica.El lado negativo de “Inmediatamente después” es que es un mal libro. Es una mala novela desde el punto de vista estrictamente literario, ya que su estructura es floja y algunos de sus personajes son meras marionetas que la autora utiliza para exponer sus ideas; la redacción es, por decirlo suavemente, caótica, y no existe lo que podríamos denominar “chispa” narrativa. Hay una clara falta de adecuación entre las tesis que se pretenden poner sobre la mesa y la trama de la novela, interesante por sí sola, pero no cuando debe funcionar como base para unas ideas concretas.La elección del personaje de Miguel, que planta cara a una enfermedad terminal, es muy acertada: en esa creación vuelca la autora algunos de sus puntos de vista sobre la dignidad ante la adversidad y la importancia de la independencia. Los demás personajes, de hecho, actúan como meras comparsas en torno a esa cuestión. Claudia, por ejemplo, es poco más que una caricatura de la activista orgullosa e indomable; Diego pasa por ser el arquetipo del burgués conformista y adocenado; e Irma, el cuarto vértice de esta historia, queda tan desdibujada que apenas se le puede atribuir función alguna.No obstante, y aunque pueda parecer que es un libro imperfecto, estoy convencido de que hay que leer “Inmediatamente después”. ¿Por qué? En primer lugar, porque la trama ante la que nos coloca Eva Fernández es de una humanidad aplastante: aunque en ocasiones roce el sentimentalismo, ha conseguido plasmar de forma humana y noble el siempre espinoso tema de la muerte. Sin concesiones ni ambages, la situación ante la que nos sitúa es complicada y nos lleva a pensar en puntos que superan la mera elección de nuestra forma de morir.En segundo lugar, porque hay muy, muy pocos libros que planteen conflictos emocionales ligados a una interpretación política o social de nuestro mundo. No me parece atinada la elección de la forma estilística que ha escogido la autora (cada capítulo termina con una especie de epílogo, a la manera de una reflexión, que expone ciertas ideas, creencias o doctrinas), ni creo que encaje en el devenir de la trama de la novela, pero sí me parece pertinente su inclusión. Creo que es importante que los autores —si no como tales, al menos a través de sus narradores— se posicionen en cuanto al modelo social que padecemos actualmente y que propongan nuevas miradas o soluciones; al menos, que lo presenten sin tapujos, atendiendo a la verdad incontestable que nos rodea, y se dejen de profundizaciones manidas en el fondo del corazón humano, de soledades multitudinarias y de personajes cuyos rasgos sociales más definidos son los coches que usan y los destinos de sus viajes.Eva Fernández se ha arriesgado a crear una novela que trata de poner sobre la mesa cuestiones primordiales, que se soslayan en la literatura por esa extraña querencia contemporánea por la huida, por la cerrazón y la negación de la realidad. Aunque sus fallos estructurales y formales sean muchos, en una obra como ésta eso es lo menos importante: la autora ha querido enfrentarnos a los temas que están ahí, que siempre tenemos frente a los ojos y que, de alguna manera, no queremos ver. Sólo por esa intención, y por plasmarlo con honradez, creo que todos deberíamos leer “Inmediatamente después”.
Del Lector Ileso éstas otras tres:
9 ruben en Ago 13th, 2008 dijo:
Lo leí rápido porque no pude hacerlo de otra manera. Me lo tuve que llevar, ¡¡¡me faltaban 30 hojas para acabar y me iba que ir a hacer una ruta en bici, lo llevé en las alforjas (que estaban pensadas al milímetro para arrastrar menos peso).
Yo también pensé en los amigos de peter.
La historia me mantuvo en tensión, quería saber cómo se resolvía la relación claudia-diego.El personaje de Ros ¿no está excesivamente tenso al fnal? Me recordó al marido y padre de la novela El padre de Blancanieves. ¿Sería tan reaccionara la respuesta de esas personas que comulgan con lo que impera?
Las reflexiones en cursiva muy interesantes la mayoría, muy densas unas pocas, por lo menos para mí, y alguna un poco desajustada (discurso político-ritmo de la historia). Ya miraré los párrafos exactos, pero en algún momento la reflexión se mete hasta el tuétano en algunos temas que sin explicar más no parecen muy relacionados con la trama.
Me ha aportado mucho todos esos hilos discursivos posibles del amor y como se viven…los obstáculos reales que existen y los fuertes condicionantes sociales.
La historia de miguel muy dura, pero muy serena. Es difícil hablar de la muerte, y me ha gustado la actitudes descritas.
El libro es muy ambicioso y creo que consigue tocar muchos temas, sin ser una simple enumeración.
Y bueno, una última sensación. En el libro de disecciona a Miguel, a Claudia, a Diego, a Ros, y a Mario, incluso al exnovio de Miguel pero siento que falta algo, ¿qué pasa con la otra amiga del grupo?¿quién es?¿dónde colocarla?¿y chema, su novio?¿por qué no pasan por la mesa de disección?
Muy interesante, eva.
r.
10 Santi en Ago 28th, 2008 dijo:
Hola, no he tenido la oportunidad de decírtelo E. pero me gustó mucho tu libro, que ahora ya es un poco de todos. No voy a ponerme en plan super crítico literario porque no tengo suficientes argumentos (pero sabes que me encantaría, jeje) y además resultaría pretencioso. Lo leí hace tiempo y recuerdo que me cabreé con Javier por no dar ese paso hacia Claudia ( y supongo que conmigo mismo por verme reconocido en algunas de sus actitudes) y me emocioné en ese pequeño recorrido de dignificación de la muerte que hace Miguel.También me quedé con la sensación de que Claudia, o el cuestionamiento permanente, tiene cara de derrota, pero de la buena, de la que te deja tranquilo (”Somos soldados derrotados de una causa invencible. P. Casaldáliga). Es parte de lo que me dejó tu libro, y te lo agradezco, muchas gracias compañera. Santi
11 AIDEE TAPIA en Sep 1st, 2008 dijo:
segun..los cmentarios y los pocos parrafos que he leido, es una lectura obligada en su totalidad, desafortunamente en Mexico no puedo encontrar ellibro, ya sera en su tiempo…si es que lo hay…felicidades.
AIDEE
Por cierto que aún no me he decidido a pedir a mis amistades hacer públicas algunas cosas que han dicho de la novela. Imagino que lo haré. Ya veremos. Poco a poco. Entre tanto, gracias por tantas lecturas y por todo lo que me estaís devolviendo.
martes, 12 de agosto de 2008
Robando comentarios de otros lugares más competentes
Han pasado dos meses desde que salió la novela y no he conseguido que se visualizara mi blogg en ningún lado. He abierto un espacio clandestino o lento, inadecuado y no creo que cambie. Me lío y, sin que eso disculpe mi incompetencia, me resisto a todo lo que hay que aprender para lograr que un blogg salga entre los diez primeros de Google.
En cualquier caso, confiando en que quien busca, encuentra y mientras tanto, he pensado en ir recogiendo de bloggs ajenos comentarios que ha recibido de mi novela. También, quizá, en otro momento transcriba alguna conversación que he mantenido con alguna amiga, amigo, o copie correos electrónicos que he recibido sobre la novela. Casi seguro lo haré.
El primer blogg que habló de mi novela, el escrito por Bob Pop, al que no conozco, pero del que derivaron algunos comentarios de gente conocida, amiga mucha, incluso de mi hermana.
Bob Pop dijo:
‘Inmediatamente después’, Eva Fernández
24Jun08
Belén Gopegui meets ‘Los amigos de Peter’.
Cierto, pero no suficiente. Incluso ni siquiera cierto. A lo mejor ingenioso. O ni eso. Desisto de cinismos.
Hacía muchísimo tiempo que una novela no me hacía llorar. Tanto. Tantos años que llevaba esperando leer algo que me sacara la angustia que guardo después de mis tres muertes. Las muertes de tres amigos que nunca se conocieron. Leer algo tan bueno como las escenas de amor moribundo que ha escrito Eva Fernández. O sobre mis propias dudas ante la muerte cuando tenga que llegar.
Se lo perdono todo a esta novela. Todos sus pequeños fallos. Sus cursivas, fallidas a veces. Algunos diálogos previsibles. Que en la página 132 aparezca escrito rayo con elle. Todo. Porque entre cursivas fallidas, hay otras impecables:
Pensamos en la dignidad, que es tan diferente del orgullo y la envidia, que incitan a la mirada comparativa y suponen una distancia; no, la dignidad es igualación humana. Una persona digna se presenta ante los demás como una posibilidad de ser mejor y esa conquista es también nuestra potencialidad. La dignidad tiene que ver con la debilidad y la lucha que establecemos para aprender a vivir bien, por el resto y por una misma. Tiene que ver con una batalla que todas las personas podríamos pelear, pero que sólo podemos enfrentar sin fórmula alguna, recreando la vida a cada segundo, en cada pequeño espacio de todas las cosas, de todo lo que somos, que es mucho más y mucho menos que un yo.
Porque es un precioso libro sobre la vida. Mi vida. También. Y sobre todas las dignidades -las de morirse, las de vivirse o las que quererse:
Lo bueno en cualquier caso sería que sean cuales sean las relaciones de amor se mantengan y aprueben, sólo por lo que significan para las personas competidas por el mismo, sean cuántas y cómo sean y por cuánto tiempo sea. Y eso es lo que debería valernos. Pues sospechamos que el amor como la vida no puede contenerse; y nos damos cuenta de que ningún amor es más verdad que otro siempre y cuando ame y duela para seguir viviendo y mientras queramos. Por eso, no debiéramos dar nunca más beneplácito a unos amores sobre otros, y entretanto podríamos dedicarnos a disfrutarlos; porque necesitamos prestarle muchísima atención al amor, del que no conocemos , ni aprovechamos, apenas nada.
Le perdono, incluso, que me haya recordado algo que escribí alguna vez. Hace muchos años:
Lo contrario al suicidio no es la vida tal y como nos sucede cada día. Lo contrario al suicidio es la decisión consciente de vivirse que algunas personas un buen día son capaces de tomar, lanzarse al abismo sin aviso previo y optar. Hay quien decide matarse, hay quien simplemente vive y hay quien niega la desidia cotidiana y se abalanza.
8 comentarios a “‘Inmediatamente después’, Eva Fernández”
Feed de este artículo URI para Trackbacks
1 Eva en Jul 2nd, 2008 dijo:
Hola, me avisaron hace unos días de que de que sacabas esto y la nota anterior. Sólo decirte que yo también lloré al escribir y también la vida me arrebató al Sefo.Gracias por todo lo escrito sobre la novela.Un abrazoEva.
2 admin en Jul 3rd, 2008 dijo:
Gracias a ti por la novela, Eva.
Un beso enorme
Bob
3 javier en Jul 4th, 2008 dijo:
hola…gracias a l@s dos por comentar y escribir todas las novelas que me transmitís….de esta puedo decir: “touché”…..ya he pasado la 132 y leído cursivas y primero se me acabaron los papelitos adhesivos para señalar, eran de color rojo, ahora se me acaba el lápiz bicolor con el que subrayo mientras el libro me encoragina para seguir luchando y afirmar constantemente que “inmediatamente después” me da pautas y ganas para cambiar lo que veo, al menos en la forma de analizarlo para empezar, luego del resto seguiremos hablando cuando nos toque….un beso y también acabaré dándote las gracias eva….ciao…javier
4 Francisco Fernández en Jul 7th, 2008 dijo:
No estoy de acuerdo con que este sea un libro sobre la vida, aunque puede confundirse al tratarse de una novela realista. El conflicto generacional no es que sea el motor de la novela; es que es eso: el mismo conflicto, aunque este aparezca, no tanto como entre una generación y otra, si no sobre un grupo de personas lanzadas a un mundo concreto: un país en el que el capitalismo se impuso como consecuencia lógica del fascismo. Decía Carmen Martín Gaite en su ensayo sobre los usos amorosos de la posguerra, no sin cierta ironía que lo liberó a la mujer en los años cuarenta y cincuenta no fue otra cosa que la imposición de la sociedad de consumo. Y creo que esto es algo que ha quedado bastante claro hasta que aparecen discursos como este. ¿Y si maquillarse no fuera si no esconderse de algo real y revolucionario?.A partir de ahí todos los personajes reaccionan contra una forma de vida que obliga a explotarse y explotarnos. Al fin y al cabo se trata de la búsqueda de una conciencia colectiva.Entre tanto los personajes viven, conviven y mueren entre los estrechos espacios del conflicto antes citado, buscando a veces, algún sueño antiguo.
Por último, respondiendo a las erratas del libro, no son del libro sino de la edición. Bueno, habrá que agotar esta para corregirlas en la próxima.
5 Eva Fernandez en Jul 14th, 2008 dijo:
Hola mi nombre coincide con el de la autora del libro tema de conversacion y me causo curiosidad. Soy de Republica Dominicana, tengo 18 de edad. Aun no he visto este ibro en en circulacion en mi país, pero me encantaría leerlo. Existen muchas Eva Fernández en el mundo pero una de ellas es escritora. Eso es interesante.Saludos,Eva.
6 Concha Rojo en Jul 25th, 2008 dijo:
Hola Eva.Tenía pensado esperar para felicitarte por tu hermoso libro. Esperar a terminarlo. Anoche lo dejé en la página 222.Me acaba de llamar uno de mis mejores amigos: tiene cancer con metástasis y el lunes empieza la quimio.Ahora tengo miedo de seguir hasta el final. Aunque supongo que lo haré. Bien pensado, la trama no es todo y me transmite bastante esperanza para otras cosas.Ya te contaré mis impresiones al final.Muchos besos.
7 lola y pepe en Jul 30th, 2008 dijo:
Hola Querida Eva:Si ya sabíamos que esta niña nos llegaria lejos. Aún no hemos tenido ocasión de leer tu libro, pero estamos deseándolo, porque seguro, llevara lo mejor de tí, tu alma, como en todo lo que te implicas.Te deseamos todo lo mejor en esta faceta de escritora, y en todas las demás. Muchos besos, Lola Pérez Y Pepe Sanfélix. (Valencia).
8 Flor en Ago 6th, 2008 dijo:
Ya acabé el libro hace unos días y hasta hoy no he encontrado este ratito de calma que requiere mi felicitación.
Sé que es un libro escrito en los ratos robados a la militancia y a una vida laboral demasiado absorbente por comprometida. Tal vez podría estar mejor rematado y algunos párrafos podrían ser más redondos. Aún así, creo que es un libro necesario. Y podría ser más preciosista. Y estar técnicamente más elaborado. Pero tal vez y aún con todo ello, no sería más necesario, ni nos diría más cosas sobre nosotras mismas.
Me encantaría que mucha gente lo leyera y no por dejar sus 12€ en las cajas de las librerías, sino porque creo que seríamos muchas más las que veríamos el mundo con otra mirada menos complaciente. Y porque creo que como muchos otros libros es un libro movilizador, removedor, conmovedor, que no nos puede dejar indiferentes. Estoy segura de que nos puede ayudar a releer nuestras vidas y a hacernos menos cínicas o al menos eso espero.
La verdad es que el libro de Eva y el “Panfleto para seguir viviendo” de Fernando Diaz me han transformado el verano. No sé si eso supondrá un vuelco a mi vida en septiembre, pero espero no olvidar demasiado pronto que las cosas podrían ser diferentes si inmediatamente después de leer a Eva o a Fernando nos pusieramos manos a la obra.
Gracias a Eva por haberlo escrito, a Constantino Bértolo por haberlo incluido en su colección de libros para salir de la ciudad sitiada y a este lector ileso por haberse hecho eco de este libro y de tantos otros.
Besos
En cualquier caso, confiando en que quien busca, encuentra y mientras tanto, he pensado en ir recogiendo de bloggs ajenos comentarios que ha recibido de mi novela. También, quizá, en otro momento transcriba alguna conversación que he mantenido con alguna amiga, amigo, o copie correos electrónicos que he recibido sobre la novela. Casi seguro lo haré.
El primer blogg que habló de mi novela, el escrito por Bob Pop, al que no conozco, pero del que derivaron algunos comentarios de gente conocida, amiga mucha, incluso de mi hermana.
Bob Pop dijo:
‘Inmediatamente después’, Eva Fernández
24Jun08
Belén Gopegui meets ‘Los amigos de Peter’.
Cierto, pero no suficiente. Incluso ni siquiera cierto. A lo mejor ingenioso. O ni eso. Desisto de cinismos.
Hacía muchísimo tiempo que una novela no me hacía llorar. Tanto. Tantos años que llevaba esperando leer algo que me sacara la angustia que guardo después de mis tres muertes. Las muertes de tres amigos que nunca se conocieron. Leer algo tan bueno como las escenas de amor moribundo que ha escrito Eva Fernández. O sobre mis propias dudas ante la muerte cuando tenga que llegar.
Se lo perdono todo a esta novela. Todos sus pequeños fallos. Sus cursivas, fallidas a veces. Algunos diálogos previsibles. Que en la página 132 aparezca escrito rayo con elle. Todo. Porque entre cursivas fallidas, hay otras impecables:
Pensamos en la dignidad, que es tan diferente del orgullo y la envidia, que incitan a la mirada comparativa y suponen una distancia; no, la dignidad es igualación humana. Una persona digna se presenta ante los demás como una posibilidad de ser mejor y esa conquista es también nuestra potencialidad. La dignidad tiene que ver con la debilidad y la lucha que establecemos para aprender a vivir bien, por el resto y por una misma. Tiene que ver con una batalla que todas las personas podríamos pelear, pero que sólo podemos enfrentar sin fórmula alguna, recreando la vida a cada segundo, en cada pequeño espacio de todas las cosas, de todo lo que somos, que es mucho más y mucho menos que un yo.
Porque es un precioso libro sobre la vida. Mi vida. También. Y sobre todas las dignidades -las de morirse, las de vivirse o las que quererse:
Lo bueno en cualquier caso sería que sean cuales sean las relaciones de amor se mantengan y aprueben, sólo por lo que significan para las personas competidas por el mismo, sean cuántas y cómo sean y por cuánto tiempo sea. Y eso es lo que debería valernos. Pues sospechamos que el amor como la vida no puede contenerse; y nos damos cuenta de que ningún amor es más verdad que otro siempre y cuando ame y duela para seguir viviendo y mientras queramos. Por eso, no debiéramos dar nunca más beneplácito a unos amores sobre otros, y entretanto podríamos dedicarnos a disfrutarlos; porque necesitamos prestarle muchísima atención al amor, del que no conocemos , ni aprovechamos, apenas nada.
Le perdono, incluso, que me haya recordado algo que escribí alguna vez. Hace muchos años:
Lo contrario al suicidio no es la vida tal y como nos sucede cada día. Lo contrario al suicidio es la decisión consciente de vivirse que algunas personas un buen día son capaces de tomar, lanzarse al abismo sin aviso previo y optar. Hay quien decide matarse, hay quien simplemente vive y hay quien niega la desidia cotidiana y se abalanza.
8 comentarios a “‘Inmediatamente después’, Eva Fernández”
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1 Eva en Jul 2nd, 2008 dijo:
Hola, me avisaron hace unos días de que de que sacabas esto y la nota anterior. Sólo decirte que yo también lloré al escribir y también la vida me arrebató al Sefo.Gracias por todo lo escrito sobre la novela.Un abrazoEva.
2 admin en Jul 3rd, 2008 dijo:
Gracias a ti por la novela, Eva.
Un beso enorme
Bob
3 javier en Jul 4th, 2008 dijo:
hola…gracias a l@s dos por comentar y escribir todas las novelas que me transmitís….de esta puedo decir: “touché”…..ya he pasado la 132 y leído cursivas y primero se me acabaron los papelitos adhesivos para señalar, eran de color rojo, ahora se me acaba el lápiz bicolor con el que subrayo mientras el libro me encoragina para seguir luchando y afirmar constantemente que “inmediatamente después” me da pautas y ganas para cambiar lo que veo, al menos en la forma de analizarlo para empezar, luego del resto seguiremos hablando cuando nos toque….un beso y también acabaré dándote las gracias eva….ciao…javier
4 Francisco Fernández en Jul 7th, 2008 dijo:
No estoy de acuerdo con que este sea un libro sobre la vida, aunque puede confundirse al tratarse de una novela realista. El conflicto generacional no es que sea el motor de la novela; es que es eso: el mismo conflicto, aunque este aparezca, no tanto como entre una generación y otra, si no sobre un grupo de personas lanzadas a un mundo concreto: un país en el que el capitalismo se impuso como consecuencia lógica del fascismo. Decía Carmen Martín Gaite en su ensayo sobre los usos amorosos de la posguerra, no sin cierta ironía que lo liberó a la mujer en los años cuarenta y cincuenta no fue otra cosa que la imposición de la sociedad de consumo. Y creo que esto es algo que ha quedado bastante claro hasta que aparecen discursos como este. ¿Y si maquillarse no fuera si no esconderse de algo real y revolucionario?.A partir de ahí todos los personajes reaccionan contra una forma de vida que obliga a explotarse y explotarnos. Al fin y al cabo se trata de la búsqueda de una conciencia colectiva.Entre tanto los personajes viven, conviven y mueren entre los estrechos espacios del conflicto antes citado, buscando a veces, algún sueño antiguo.
Por último, respondiendo a las erratas del libro, no son del libro sino de la edición. Bueno, habrá que agotar esta para corregirlas en la próxima.
5 Eva Fernandez en Jul 14th, 2008 dijo:
Hola mi nombre coincide con el de la autora del libro tema de conversacion y me causo curiosidad. Soy de Republica Dominicana, tengo 18 de edad. Aun no he visto este ibro en en circulacion en mi país, pero me encantaría leerlo. Existen muchas Eva Fernández en el mundo pero una de ellas es escritora. Eso es interesante.Saludos,Eva.
6 Concha Rojo en Jul 25th, 2008 dijo:
Hola Eva.Tenía pensado esperar para felicitarte por tu hermoso libro. Esperar a terminarlo. Anoche lo dejé en la página 222.Me acaba de llamar uno de mis mejores amigos: tiene cancer con metástasis y el lunes empieza la quimio.Ahora tengo miedo de seguir hasta el final. Aunque supongo que lo haré. Bien pensado, la trama no es todo y me transmite bastante esperanza para otras cosas.Ya te contaré mis impresiones al final.Muchos besos.
7 lola y pepe en Jul 30th, 2008 dijo:
Hola Querida Eva:Si ya sabíamos que esta niña nos llegaria lejos. Aún no hemos tenido ocasión de leer tu libro, pero estamos deseándolo, porque seguro, llevara lo mejor de tí, tu alma, como en todo lo que te implicas.Te deseamos todo lo mejor en esta faceta de escritora, y en todas las demás. Muchos besos, Lola Pérez Y Pepe Sanfélix. (Valencia).
8 Flor en Ago 6th, 2008 dijo:
Ya acabé el libro hace unos días y hasta hoy no he encontrado este ratito de calma que requiere mi felicitación.
Sé que es un libro escrito en los ratos robados a la militancia y a una vida laboral demasiado absorbente por comprometida. Tal vez podría estar mejor rematado y algunos párrafos podrían ser más redondos. Aún así, creo que es un libro necesario. Y podría ser más preciosista. Y estar técnicamente más elaborado. Pero tal vez y aún con todo ello, no sería más necesario, ni nos diría más cosas sobre nosotras mismas.
Me encantaría que mucha gente lo leyera y no por dejar sus 12€ en las cajas de las librerías, sino porque creo que seríamos muchas más las que veríamos el mundo con otra mirada menos complaciente. Y porque creo que como muchos otros libros es un libro movilizador, removedor, conmovedor, que no nos puede dejar indiferentes. Estoy segura de que nos puede ayudar a releer nuestras vidas y a hacernos menos cínicas o al menos eso espero.
La verdad es que el libro de Eva y el “Panfleto para seguir viviendo” de Fernando Diaz me han transformado el verano. No sé si eso supondrá un vuelco a mi vida en septiembre, pero espero no olvidar demasiado pronto que las cosas podrían ser diferentes si inmediatamente después de leer a Eva o a Fernando nos pusieramos manos a la obra.
Gracias a Eva por haberlo escrito, a Constantino Bértolo por haberlo incluido en su colección de libros para salir de la ciudad sitiada y a este lector ileso por haberse hecho eco de este libro y de tantos otros.
Besos
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